viernes, junio 3

Fuego, magia y pasión

Lo confieso. Hay algo que me gusta muchísimo más que escribir, y es que me lean.
Aunque sea un número reducido de personas, no hay mayor felicidad que la de que
al menos una de esas personas te sigan y entienda lo que pones.

Os quiero contar una historia sacada de mi imaginación.
Trata de un gorrión que cuando salió del huevo se encontró que estaba solo.
Por puro instinto, el gorrión buscó a otra bandada de pajaros, sin saber si quiera
a dónde iban, sin saber si quiera quiénes eran.
Él siempre era el pequeño, el que no sabía volar bien, el diferente, el incomprendido,
el extranjero. Pero no tenía familia por lo que no tenía otra opción si quería sobrevivir.
Pasó toda su vida emigrando de un lado a otro, intentando encontrarse a sí mismo, su
identidad, su pasado presente y futuro. Aprendió más que ninguno pues conocía todos
los rincones del mundo. Él era de todos, era de nadie.
Un día cualquiera, después de realizar esos viajes donde lo que menos le importaba era
el destino, encontró al pájaro mas anciano del continente. Se trataba de un águila que
según contaba la leyenda podía predecir tu muerte.
Al ver al gorrión algo enturbio la mente del águila y lo hizo huir. Nunca nadie mas supo
que fue de él.

Ave de fuego
Luz sin barreras
Mar sin fronteras
Reavivan su ego
Mas solo cenizas
Polvo, agujero
Del amor sincero
Que él mismo hizo trizas

Así pues nuestro pequeño gorrión, sin pasado ni presente, consiguió ver su futuro, consiguió hacerle frente.
Resulto ser ave fénix, superar las barreras de su mente, a este injusto mundo, supo incarle el diente.
De la muerte se burlaba, pues cada vez que moría, de sus cenizas salía.
Ave fénix nunca muere.

  
Träumer

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